01·09·2020

¡Hola amig@s!

 

¡Bienvenidos de nuevo a mi blog! Mi nombre es LUIS ANTONIO PEDRAZA, soy tamborilero y folklorista de Zamora y amante de la cultura de tradición oral.

 

Hoy publico una nueva entrada de este proyecto titulado “FLAUTA Y TAMBORIL ONLINE”. Un espacio dedicado a todo lo relacionado con el uso e interpretación de la FLAUTA Y EL TAMBORIL.

 

En la entrada de hoy REFLEXIONO SOBRE EL PAPEL DEL PROFESOR DE FLAUTA Y TAMBORIL EN LA ACTUALIDAD.

El INCREMENTO DEL NÚMERO DE ALUMNOS EN LAS ESCUELAS DE FOLKLORE Y EL INTERÉS HACIA LA MÚSICA TRADICIONAL POR PARTE DE LA JUVENTUD en la actualidad, obligan cada vez más al profesor de flauta y tamboril a tender hacia la PROFESIONALIZACIÓN y a la inclusión en sus actividades docentes de una serie de estrategias metodológicas, cuyo fin sea conducir al alumnado hacia el aprendizaje, integrando tradición y modernidad.

 

 

El profesor de flauta y tamboril, cumple una labor importante como VÍNCULO ENTRE LA MANERA MÁS TRADICIONAL DE INTERPRETAR Y LAS NUEVAS PROPUESTAS. Por esta razón, su figura es fundamental para los alumnos al ser su referencia más inmediata. EL PERFIL DEL PROFESOR ACTUAL DE FLAUTA Y TAMBORIL que imparte clases en escuelas de música o de folklore debe ser:

  • Un músico con cierta TRAYECTORIA Y RECONOCIMIENTO EN EL CAMPO DE LA INTERPRETACIÓN MUSICAL.
  • Tener un conocimiento profundo de los ASPECTOS TÉCNICOS DEL INSTRUMENTO y de la interpretación del repertorio que imparte.
  • Tener un CONOCIMIENTO GENERAL DE LA MÚSICA TRADICIONAL y más concretamente del contexto al cual pertenece el instrumento.
  • Poseer una FORMACIÓN MUSICAL ACADÉMICA que le ayude a afrontar el aprendizaje de los alumnos que tienen conocimientos musicales académicos previos y además, ser capaces de manejar un lenguaje musical no convencional para facilitar la asimilación de los contenidos musicales al alumnado que no conoce el lenguaje musical.
  • Manejar con solvencia el conjunto de ELEMENTOS METODOLÓGICOS que se requiere en la enseñanza musical.
  • Poseer cierta experiencia en la DIRECCIÓN MUSICAL GRUPAL del alumnado y flexibilidad para integrar el instrumento con otras formaciones en audiciones realizadas por las escuelas de música o folklore.

La mayoría de los profesores que imparten clases en estas escuelas, suelen proceder de las PRIMERAS GENERACIONES DE ALUMNOS que terminaron sus estudios en ellas. Sus años de experiencia y el conocimiento del instrumento les avalan -en principio- para la función docente. Por ello,  y para no caer en un INMOVILISMO METODOLÓGICO, es importante que sea una persona con gran dinamismo, sentido crítico y capaz de aprovechar las nuevas posibilidades que brinda este tipo de música e integrarlas en el contexto actual –uso de las nuevas tecnologías (TIC´s) en las aulas-, sin perder de vista las referencias de la tradición oral.

 

 

NO DEBE ANCLARSE EN EL REPERTORIO ESTABLECIDO, y continuar el proceso de búsqueda e investigación en torno a la flauta y tamboril, sin dejar de lado la parte del instrumento relacionada con LA CREACIÓN DE NUEVAS COMPOSICIONES, siempre importante para este tipo de instrumentos minoritario. 

El profesor de flauta y tamboril tiene que poner énfasis en la ESTIMULACIÓN DEL ALUMNADO y así facilitar el aprendizaje por descubrimiento. Es importante tener en cuenta que, además de conocer las motivaciones de los alumnos, debe fomentar el diálogo y la participación en las clases para que el alumno SE SIENTA EL PROTAGONISTA DE SU PROPIO APRENDIZAJE.

Los profesores tienen que lograr que sus clases sean LUGARES DE ENCUENTRO Y DE REFLEXIÓN EN RELACIÓN A ESTOS INSTRUMENTOS. Donde se recree la interpretación de tal forma, que esta música cobre una significación en el sentir del alumno y le sirva como forma de comunicación de emociones en el mundo actual.

 

 

Aquí finaliza esta ENTRADA DEL BLOG dedicada a HABLAROS DEL PAPEL DEL PROFESOR DE FLAUTA Y TAMBORIL EN LA ACTUALIDAD Espero que os haya gustado y estoy a vuestra disposición para cualquier tipo de DUDA O SUGERENCIA a través de mi email: info@luisantoniopedraza.com

 

¡MUCHAS GRACIAS!